Reportaje histórico de Lorenzo Batlle Berres a Domingo Arena en su quinta. Memorias sobre El Día, la bohemia periodística y Batlle y Ordóñez
Reportaje al Dr. Domingo Arena por Lorenzo Batlle Berres El guarda, desde su puesto en el andén trasero, da un grito de advertencia a mis compañeros de viaje, a quienes embota la dulce pereza de la mañanita estival. Camino Avengo… Se detiene el pequeño autobús que en muchos trechos del largo viaje avanzó anhelante, y desciendo de él, entumecidos los miembros por la forzada quietud de casi una hora. Me baña el sol que cae a plomo sobre la carretera y, advirtiendo la soledad del paraje, abro los brazos y ensancho el pecho aspirando una gran bocanada de aire que trae olor de pastos y de rocíos… Después emprendo la marcha por la callecita en la que ponen extrañas manchas de sombra viejos eucaliptus. A mi izquierda, campos incultos, una gran quinta abandonada; a mi derecha, casitas coquetonas, pequeños comercios sin clientes y ranchos de muchachas de soldados, que andan atareadas en el trajín diario.